Estimados padres de familia: Jasmine tenia una relación con un vagabundo llamado Aladín. Blancanieves vivía con 7 hombres. Pinocho era un mentiroso. Alicia se comía y bebía todo lo que le daban unos desconocidos. Robin Hood era un ladrón. Tarzán, caminaba sin ropa. Un desconocido beso a la bella durmiente y ella se casó con él. Cenicienta se escapó por la noche para ir a una fiesta.
Conclusión: No se nos puede culpar de nada.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Bueno creo que ya voy a empezar enserio con el blog, porque muchas ganas no tenia, pero después de una estupenda semana de fallas, y con los ánimos por los suelos por este tiempo algún día tenia que empezar. Solo decir que por aquí Valencia, hoy el tiempo es... un tanto asqueroso. Y eso que estamos ya en primavera, pero dios, mi compañera de piso cuando ha venido, no podía estar más mojada. Simplemente me dan ganas de hacerme una buena sopa y sentarme delante de la tele tooooda la tarde.
martes, 22 de marzo de 2011
¿Simplemente risas, y ese guiño de complicidad, es el que me hace pensar que todo va bien...? Permíteme dudarlo.
martes, 8 de febrero de 2011
Filosofía de vida

Un año más, 365 días llenos de risas, anécdotas, personas, emociones, sentimientos y nuevas experiencias...
La verdad es que este ha sido un buen año, lleno de cambios, y por supuesto lleno de momentos inolvidables. Desde la fantástica fiesta celebrando mi mayoría de edad, pasando por el tan temido selectivo, viajes, Roma, Universidad, independencia, coche, un verano genial...Todo esto se ha cumplido con los tan queridos y deseados 18. Pero claro, el tiempo no perdona.
¿Que decir?, Gracias a todas aquellas personas que hacen posible que mi vida lleve el rumbo que lleva.
Parece lo típico pero no, cada una de esas personas son las que con sus pequeñas acciones, sus palabras, o incluso con sus sonrisas hacen que me enorgullezca ser quien soy y por ello valore tanto los pequeños detalles de la vida.
¿Que decir?, Gracias a todas aquellas personas que hacen posible que mi vida lleve el rumbo que lleva.
Parece lo típico pero no, cada una de esas personas son las que con sus pequeñas acciones, sus palabras, o incluso con sus sonrisas hacen que me enorgullezca ser quien soy y por ello valore tanto los pequeños detalles de la vida.
Bienvenidos diecinueve, espero que este número me llene tanto como el anterior.
GRACIAS.
sábado, 15 de enero de 2011
Chica morena, elegante, perspicaz, atractiva, sonriente e incluso con un gran sentido del humor. Así era Alisson, solo que ella nunca se fijaría en un chico como él.
Sam lo sabía, por eso la miraba desde la otra parte de la calle con esa dulzura en los ojos, mientras ella caminaba como todas las mañanas hacia su café preferido, Serendipity (era allí donde habían quedado), donde como siempre para desayunar se tomaba un frapuccino con mocca.
-¿Como va Al? -le dijo la dependienta mientras sin apenas pensárselo ya le estaba preparando su frapuccino-Seguro que ayer acabaste agotada.
-No lo sabes tu bien, incluso llegué a dormirme en el taxi, solo te digo eso -Rieron las dos.
Ese era un día diferente tanto para Al, como cariñosamente la llamaban sus amistades, como para Sam, no sabían lo que les esperaba. Mientras tanto él la espero fuera distrayéndose con la bb.
Al salir Alisson lo vio, y con un pequeño empujón de trasero a trasero Sam despertó de sus cavilaciones.
¡Te lo tengo que contar todo con pelos y señales!-le dijo entusiasmada.
Andaban hacia el Central Park con intención de pasarse primero por la tienda en la que ella reservó, hacía justo tres días un espectacular vestido para la fiesta de su cumpleaños.
Después de una larga charla, él se decidió sincerarse con ella. No era un tema amoroso, ni problemas de dinero, pero aun así se le hacía igual de duro tener que decírselo.
Una vez sentados en uno de los tantos bancos de Central Park, optó por hacerlo de la manera más rápida posible, no sabia si hacia lo correcto o no, pero eso no importó para cogerla de la mano y empezar a articular aquellas duras palabras, que aunque le costaba empezar casi salieron solas cual pájaros vuelan al oír un disparo.
-Al, tengo que decirte que...
Sam lo sabía, por eso la miraba desde la otra parte de la calle con esa dulzura en los ojos, mientras ella caminaba como todas las mañanas hacia su café preferido, Serendipity (era allí donde habían quedado), donde como siempre para desayunar se tomaba un frapuccino con mocca.
-¿Como va Al? -le dijo la dependienta mientras sin apenas pensárselo ya le estaba preparando su frapuccino-Seguro que ayer acabaste agotada.
-No lo sabes tu bien, incluso llegué a dormirme en el taxi, solo te digo eso -Rieron las dos.
Ese era un día diferente tanto para Al, como cariñosamente la llamaban sus amistades, como para Sam, no sabían lo que les esperaba. Mientras tanto él la espero fuera distrayéndose con la bb.
Al salir Alisson lo vio, y con un pequeño empujón de trasero a trasero Sam despertó de sus cavilaciones.
¡Te lo tengo que contar todo con pelos y señales!-le dijo entusiasmada.
Andaban hacia el Central Park con intención de pasarse primero por la tienda en la que ella reservó, hacía justo tres días un espectacular vestido para la fiesta de su cumpleaños.
Después de una larga charla, él se decidió sincerarse con ella. No era un tema amoroso, ni problemas de dinero, pero aun así se le hacía igual de duro tener que decírselo.
Una vez sentados en uno de los tantos bancos de Central Park, optó por hacerlo de la manera más rápida posible, no sabia si hacia lo correcto o no, pero eso no importó para cogerla de la mano y empezar a articular aquellas duras palabras, que aunque le costaba empezar casi salieron solas cual pájaros vuelan al oír un disparo.
-Al, tengo que decirte que...
martes, 11 de enero de 2011
Cuando estemos juntos saltaremos muros.
Un día más viviremos cuentos modernos,cuentos que describirán nuestra historia y realidad,
y servirán, para los demás, que algún dia emularan nuestro encuentro personal y soñaran poder componer un cuento moderno a su parecer. Y un día mas seguirán los cuentos modernos.
Cuando estemos juntos compraremos tiempo. Lo mejor de nuestra inversión, sirviendo nuestro antojo.
viernes, 7 de enero de 2011
Locura
La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo , ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.
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